La literatura japonesa abarca ya más de dos mil años. En sus primeros años la influencia de la literatura china era palpable, pero rápidamente el Japón logró encontrar un estilo propio y de calidad. Cuando el Japón, en el siglo XIX, abrió nuevamente sus fronteras al mundo, la literatura local fue influida fuertemente por la literatura occidental, cosa que aún hoy podemos ver.