Feb
05

Impulsado por la nostalgia, Oki Toshio decide viajar a Kyoto para oír sonar las campanas del templo en el Año Nuevo. Pero, además, quiere ver a Otoko, su antigua amante, ahora pintora. Todavía hermosa, Otoko vive con su protegida Keiko, una joven amoral, sensual y apasionada de apenas veinte años. Keiko desencadenará este cruel drama de amor, venganza y destrucción. Yasunari Kawabata, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1968, se ha consagrado como uno de los más distinguidos novelistas japoneses. A los setenta y dos años de edad, se quitó la vida sin dejar ninguna explicación. Lo bello y lo triste es el testimonio póstumo de la maestría de la maestría psicológica, del virtuosismo y de la originalidad de su obra.

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Feb
05

En la bella ciudad de Kamakura, una mujer que oculta una mancha en uno de los pechos manipulará los preciosos objetos de un rito que trasvasarán, como fantasmas, el peso del erotismo de una generación a otra. Y así, un joven hereda las obsesiones amorosas de su padre, experto en la ceremonia del té. Mil grullas en vuelo aparecen a lo largo del relato como misterioso auspicio. Yasunari Kawabata, uno de los mayores escritores japoneses del siglo XX, explora en esta novela la fuerza del deseo y del remordimiento, y la sensualidad de la nostalgia, en una bellísima historia en donde cada gesto tiene un significado, e incluso hasta el más leve roce o suspiro tiene el poder de iluminar vidas enteras, a veces en el preciso instante en que son destruidas.
Una historia brillante acerca del deseo, el arrepentimiento y la sensualidad.
Yasunari Kawabata, premio Nobel de Literatura y autor de País de nieve es uno de los más importantes escritores japoneses.

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Feb
05

La Pandilla de Asakusa
“Sin ser observados, jóvenes encapuchados siguen a las geishas en su camino a las casas de citas.”
En 1920, el barrio de Asakusa representaba para Tokio ‘Lo que Montmartre habla sido para París en 1890 y lo que Times Square sería para Nueva York en 1940. Un lugar que permitía el anonimato, la libertad, la deriva; un lugar donde la vida fluía por todas partes, Lleno de placeres, sexuales y sociales. La pandÍlla de Asakusa captura el encanto decadente de ese distrito de teatros de revistas, bares de jazz y burdeles, arquitectura modernista y cines destartalados.
Comparada con Dublineses de James Joyce y BerlÍn Alexanderplatz de Alfred Dóblin, esta novela de Yasunari Kawabata retrata la energía desbordante de Asakusa mediante la crónica, el relato popular, las escenas callejeras y un ritmo cinematográfico. Diferente de su obra posterior, se pueden reconocer, sin embargo, ciertos motivos propios: el erotismo, la venganza amorosa, el influjo envenenado de Occidente.

Testimonio impar del choque de las tradiciones milenarias de Japón con el florecimiento de la ciudad moderna, La pandilla de Asakusa confirma el carácter universal de uno de los artistas más eminentes del siglo XX.

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Feb
05

Shimamura regresa al País de nieve atraído por la belleza de la estación y el tradicional estilo de vida. Pero vuelve especialmente por Komako, una joven aprendiz de geisha que conoció en un viaje anterior. Él es un hombre rico, de mediana edad, que intenta escapar de un matrimonio sombrío y de su vida en Tokio. Ella, una bellísima mujer vulnerable a sus propias emociones, que madura ante los ojos de su amante. El amor apasionado que Shimamura despiera en Komako le plantea un dilema: incapaz de corresponderlo, pero a la vez fascinado por su intensidad, optará por repetir y prolongar su estadía en las termas aprovechando la distancia perfecta que le ofrece la relación huésped-geisha. Un tercer personaje, la misteriosa Yoko, teje su destino al de la pareja, con el blanco de la nieve como trasfondo y presencia continua.

La escritura sutil y poderosa de Yasunari Kawabata vuelve con una novela donde relata con maestría el triángulo del amor, la belleza y el paisaje

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Ene
30

Escritor-novelista, fue el primer japonés en ganar el premio Nobel de Literatura en 1968. Nació en Osaka. En 1920 ingresa a la Universidad de Tokio en la carrera de Literatura en Lengua Inglesa, y un año después cambia a la de Literatura del Japón. Mientras cursaba la universidad se publica el sexto “Shinjichō” (新思潮, literalmente, la nueva tendencia del pensamiento) donde publica algunos de sus trabajos, con lo que se abre el camino al mundo literario.

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Ene
23

Con la paz, que tuvo lugar en 1603 bajo la dinastía Tokugawa, que estableció la sede del gobierno en Edo (actualmente Tokio), floreció el comercio y las ciudades prosperaron, originando una clase de comerciantes que pronto creó su propia literatura: una prosa obscena y mundana de un carácter radicalmente diferente al de la literatura del periodo precedente.

La figura más importante del periodo fue Ihara Saikaku. Hombre lascivo y sin linaje (1682) es una brillante obra de literatura erótica, en prosa, llena de humor y agudeza que presenta una visión panorámica de la vida sensual de la sociedad de mercaderes. En el siglo XVIII hubo muchos escritores que imitaron a Saikaku, pero ninguno igualó sus logros. En el siglo XIX fue famoso un escritor en prosa importante, si bien limitado, Jippensha Ikku (c. 1765-1831). Es autor de Tokaidochu hizakurige (1802-1822), que es una obra picaresca deliciosa que relata las desventuras de dos pícaros.

El haiku, una composición de 17 sílabas, se perfeccionó durante este periodo. Probablemente la mayor conquista estética japonesa en el terreno de la literatura, se puede describir como la esencia destilada de la literatura, y refleja la influencia del zen, una forma de budismo que adquirió gran importancia en el Japón de esta época. Tres poetas destacan por sus haikus. El primero es el monje Basho, que viajó a regiones remotas del país, componiendo de acuerdo con las circunstancias, de modo que su poesía aparece dentro de sus relatos de viajes, aunque las partes en prosa también son importantes. Se le considera el mayor de los poetas japoneses por su sensibilidad y profundidad y es especialmente famoso por su Senda hacia tierras hondas (1694; traducido por el escritor mexicano Octavio Paz, en 1970, —de las versiones francesa e inglesa y con ayuda de un japonés— como Sendas de Oku). El segundo es Yosa Buson, cuyos haikus expresan su experiencia como pintor. El tercero es Kobayashi Issa, un poeta de origen humilde, que obtuvo su material de la vida campesina. La poesía cómica, en una diversidad de formas, floreció también en el periodo Edo.

Ene
23

El colapso del sistema feudal en Japón culminó con la derrota del clan Taira por parte del clan Minamoto, que estableció el gobierno en Kamakura en 1192. Desde fines del siglo XII hasta comienzos del XVII, Japón estuvo en un estado casi permanente de guerra y desorden. Las figuras dominantes en la sociedad japonesa eran los samuráis, o guerreros, que llevaban una vida de acción, y el monje budista, que dedicaba su vida a la contemplación (véase Budismo).

La primera de varias antologías imperiales de poesía, la Shin kokinshu (Nueva colección de poemas antiguos y modernos, 1205), recopilada por Fujiwara Teika, refleja el cambio de actitud nacional y literaria a un estado de ánimo melancólico y solitario. Los eruditos japoneses utilizan el término de yugen (misterio y profundidad), que tiene claras referencias religiosas, para caracterizar toda la literatura de este periodo. Uno de los poetas principales de esta antología es una figura religiosa, el monje Saigio. La derrota del clan de los Taira por el de los Minamoto se convirtió en el argumento de la obra en prosa más famosa del periodo, los Heike monogatari (Cuentos de Heike, c. 1220), escritos por un autor anónimo. Relato de mi choza (1212) son reflexiones filosóficas escritas a modo de diario por Kamo no Chomei, con unas secciones finales de gran importancia literaria. Ensayo en ocio (1340), de Kenko Yoshida, recuerda El libro almohada, pero con un estado de ánimo más melancólico que refleja indudablemente un lamento ante los conflictos de la época. El tipo de narrativa más importante de este momento fueron los otogizoshis, colecciones de relatos de autores anónimos.

El desarrollo poético fundamental del periodo posterior al siglo XIV fue la creación de rengas, o versos unidos, una forma sometida a muchas reglas. Tres o más poetas colaboraban en la composición de un extenso poema, consistente en estrofas alternas, una que contenía versos de siete, cinco y siete sílabas, y la otra dos versos de siete sílabas cada uno. El más grande maestro de esta forma, Sogi, y sus discípulos Shohaku y Socho, compusieron juntos el famoso Minase sangin hyakuin (Un centenar de estrofas de tres poetas de Minase) en 1488.

Ene
23

A finales del siglo VIII la sede del gobierno se trasladó a Heian (actualmente Kioto), y surgió un nuevo tipo de literatura entre la sociedad aristocrática de la corte. La creación de silabarios japoneses en este siglo contribuyó tanto al desarrollo de la prosa como al de la poesía. La Kokinshu (Colección de poemas antiguos y nuevos, 905) refleja claramente el cambio de actitud desde aquella sinceridad personal, que caracterizó al periodo anterior, a una de empatía con la esencia de las cosas, un lazo que unía la naturaleza y los seres humanos. El compilador principal, Ki no Tsurayuki (fallecido hacia 945), que proporcionó las bases del canon para la poética japonesa en el prefacio, era también un excelso poeta, y sus obras se incluyen en la antología. La mayoría de los poemas, sin embargo, pertenecen a periodos anteriores. Ki no Tsurayuki es conocido también como autor del diario Tosa nikki (Diario de Tosa, 935), que es el primer ejemplo de un importante género literario japonés, el diario literario. La obra narra su viaje de vuelta a Kioto desde la provincia de Tosa, e incluye conmovedoras referencias a una hermana que murió allí.

La literatura de comienzos del siglo X aparece, bien en forma de cuentos de hadas como Taketori monogatari (El cuento del cortador de bambú), o bien de poemas-cuentos como los Ise monogatari (Cuentos de Ise, c. 980). Las obras principales de la literatura del periodo Heian aparecieron a fines del siglo X y comienzos del XI, en especial Genji monogatari (Cuentos o Historia de Genji, c. 1010), de Murasaki Shikibu, y Makura no soshi (El libro almohada, que había que entenderlo como ‘Notas de cabecera’), de Sei Shonagon, otra dama de la corte. La Historia de Genji, un detallado retrato panorámico de la vida en la corte, se puede considerar la primera novela importante de la literatura mundial. También incluye muchos tankas escritos por los personajes en diversas situaciones. La novela presenta en 54 extensos capítulos la vida y amores del príncipe Genji y de Kaoru, su supuesto hijo. Se va haciendo cada vez más profunda, sobre todo en los últimos capítulos, muestra de la intensidad de la historia y del perfeccionamiento y dominio de la narración por parte de la autora. El libro almohada, la primera de las dos obras clásicas, es una colección de apuntes ingeniosos y a menudo brillantes que revelan el aspecto más mundano de la misma sociedad cortesana.

Ene
23

Aunque no existía literatura escrita antes del siglo VIII, en los siglos anteriores se compusieron un número considerable de baladas, rezos rituales, mitos y leyendas. Posteriormente estas composiciones fueron recogidas en Kojiki (Relación de cuestiones antiguas, 712), obra fundamental escrita por O no Yasumaro en una lengua que no era todavía japonés, pero ya tampoco chino, resultado de un esfuerzo considerable de adaptación de la grafía china y la sintáxis japonesa, y en Nihon Shoki o Nihongi (Crónica del Japón, 720), escrita en chino. Estas obras son las primeras historias de Japón y explican el origen del pueblo japonés, la formación del Estado y la esencia de la política nacional. Aunque las dos obras parten de los mismos materiales míticos e históricos, Kojiki está destinada a los japoneses, mientras que Nihon shoki, que muestra influencia del pensamiento chino, tiene una perspectiva más amplia.

Una poesía lírica que surgió a partir de las primitivas baladas incluidas en estas obras quedó recogida en la primera gran antología japonesa, la Manyoshu (Colección de diez mil hojas), realizada por el poeta Otomo no Yakamochi después del 759. En esta antología se utiliza un silabario primitivo, conocido como manyo-gana, en el que los caracteres chinos sirven como símbolos fonéticos de las sílabas, en vez de palabras. Las dos formas poéticas más importantes de la antología son el choka (poema largo), consistente en versos alternos de cinco y siete sílabas, seguidos por un verso final de siete sílabas al que se añaden uno o más hankas (envíos) y el tanka (poema breve), consistente en 31 sílabas, escritas en cinco versos según un esquema de cinco, siete, cinco, siete y siete sílabas. El tanka se convirtió en la forma poética japonesa más importante, manteniendo su vitalidad hasta el periodo moderno, mientras que el choka perdió pronto popularidad. El poeta más importante del Manyoshu es Kakinomoto no Hitomaro, que utilizó libremente todas las formas de versificación. El estado de ánimo que se impone en la antología es el de makoto (verdad o sinceridad), el compromiso total de la persona.

Ene
23

La poesía clásica también es parte de lo que es la literatura japonesa.

El «Kokinwakashu», comúnmente abreviado como «Kokinshu», es la antología de poemas compilada por orden imperial en la capital Heian (Kioto) a comienzos del siglo X. De esta colección de poesía clásica japonesa, la «Colección antigua y moderna», la presente edición ofrece cien poemas, en traducción directa del japonés. Durante más de mil años, desde el tiempo de su recopilación hasta principios del siglo XX, el «Kokinsh» ha sido el clásico por excelencia de la poesía japonesa y ha servido de inspiración tanto a poetas como a escritores de narrativa. En particular, el tema principal del «Kokinsh»—la dialéctica entre el carácter transitorio de las estaciones y su naturaleza cíclica—se convertiría en la base de todo lo que consideramos hoy en día literatura clásica japonesa.

Esta traducción no sólo obedece a la intención de verter al castellano cada poema singular, sino además de traducir el lenguaje poético de la colección entera. Cada poema es parte de un sistema de asociaciones y connotaciones dentro del cual cobra significado. La edición incluye también el «Prefacio en kana» a la colección (el primer tratado sobre poesía escrito en Japón), y acompaña la traducción con una introducción, un cuidado aparato de notas e índices, que aclaran los contextos histórico-sociales y las características formales y temáticas de la obra.

Kokinwkashu